Uno se pone a recordar y, carai, este 2009 habrá sido, sin duda, una muy buena cosecha.
Un año en el que habré descubierto Berlín, Sevilla, Lisboa y Australia y redescubierto Nueva York. Casi nada. Me lo pasé bien en el concierto de Sexy Sadie. El Primavera Sound estuvo un año más de notable y Wilco hizó un concierto glorioso en el Auditori. Y aunque quizás sería mejor no recordarlo también ví a U2 en el Nou Camp. Depeche Mode me dejaron tirados cancelando el concierto el día antes y yo dejé tirados a Muse… claro que fueron ellos quienes modificaron la fecha del evento. He escuchado mucha música aunque poca nueva. Empecé fuerte el año en cuanto a visitas al cine y libros leídos pero lo he acabado fatal. Me mudé en verano y, desde entonces, vivo medio perdido en la montaña cual ermitaño… bueno, eso es lo que se piensan algunos que tampoco es que me haya alejado mucho. Cafés, birras, cenas, fiestukis y buenas tajas con los amiguetes no habrán faltado.
Pero por muchos conciertos, escapadas o birras que haya habido, el momento más emocionante del año, el que más disfruté, el que más me enloqueció, el único que me provoca la piel de gallina al recordarlo, el mejor, fue este…

Y punto.
kings of convenience – boat behind